lunes, 5 de septiembre de 2016

La comida de conchabanza entre Bono, Paje, Fernández Vara y Enrique Cerezo.

José Bono y Enrique Cerezo. En el centro un jugador de fútbol
Bene vixit qui bene latuit (bien vive quien bien se oculta) decía un romano. El intrigante, turbio, espeso... digo más, fuliginoso Bono no ha leído a Ovidio y tampoco a Descartes, ni falta que le hace. Si el consejo lo aplica santamente una sabandija, que tampoco ha leído a esos, a mayor razón lo aplicará, con óptima precaución, José Bono.

Vienen a cuento Ovidio, Cartesio, la sabandija y Bono porque el pasado 5 de septiembre el periódico digital "ESdiario" salía con una supuesta exclusiva. Decía que habían sorprendido a Bono, Paje, Fernández Vara y a Zapatero -el mismo que pacíficamente encajó, como buen encajador, aquello de "tonto solemne"- comiendo en "Amazónico", un figón madrileño frecuentado por finolis, niños litris, petimetres y relamidos de esos que ha criado en abundancia esta II Restauración. Comiendo -porque estos comen- e intrigando contra el patético Sánchez y a favor de la investidura de Rajoy, ello según el citado diario.

En noticia posterior, el mismo digital, rectificaba algo lo dicho. Por lo visto, Fernández Vara no asistió a la cuchipanda, aunque ha declarado que estaba al tanto, pero sí lo hizo un notorio ladrillero, a más de presidente del Atlético de Madrid, una tal Enrique Cerezo.

Dejémonos de tonterías. Desde hace tiempo, sobre las votaciones del Congreso de los Diputados, planea la "solución tamallazo" y sólo un alma de Dios, un tonto santo, un simple, un bendito, se creería que a esa cuadrilla le ha sorprendido alguien sin que ellos quisieran ser sorprendidos. Todos ellos, en grupo o por parejas, tiene cómo y cuándo verse en intimísimo contubernio (sin ir más lejos, en el picadero que tiene Bono en Toledo) como de sobra saben Paje y Bono. Si se han exhibido lo han hecho con perfecta voluntad, con intención, con dolo directo de primer grado.

Por eso, lo significativo del ayuntamiento, no es lo que Zapatero, Bono, Paje o Fernández Vara puedan urdir, tramar, mallar o, dicho con atroz barbarismo, complotar, que eso ya lo hacen todos los días y es la vida y placer del hijo del tendero falangista de Salobre. Lo que aquí cuenta, en lo que hay que fijarse, es en la presencia de Enrique Cerezo y el pestilente tufo a delito que rodea a las operaciones inmobiliarias del Atlético de Madrid o mejor dicho, a las operaciones inmobiliarias de los herederos de Jesús Gil y Gil.

En 2008, y ya ha llovido y se ha secado desde entonces, aquí se dedicaron cuatro capítulos a la "Operación Mahou-Calderón". Así comenzaba el primero de esos textos:

"Ruiz Gallardón, el alcalde de Madrid y amigo de José Bono, acaba de firmar el convenio que impulsa, definitivamente, una de las mayores operaciones urbanísticas de Madrid y que afecta a los terrenos del estadio “Vicente Calderón” y de la antigua fábrica de cerveza Mahou. En términos escuetos, dicha operación consiste en la creación de un parque en el suelo del estadio de fútbol y el traslado de su edificabilidad al solar, aledaño, de la cervecera.
El negocio relaciona a una sociedad anónima deportiva marcada por el signo de la corrupción desde que el finado Jesús Gil se hizo con el control del Atlético de Madrid, entidad aún controlada por sus herederos; y a la mercantil RTM DESARROLLOS URBANÍSTICOS Y SOCIALES (CIF: A84030980) en la que participan personajes como Marc David Rich, famoso en ciertos círculos, sobre todo los del FBI y los de los Juzgados de Corcubión, donde se instruye el caso del Prestige; el “malayo” Enrique Ventero Terleira; el responsable de la quiebra de MARTINSA-FADESA, Fernando Martín; y últimamente la propia Esther Koplowitz, a través de FCC.
Además, las dos entidades, la deportiva y la promotora, no son ajenas entre sí. Mientras la Sociedad Anónima Deportiva, presidida por Enrique Cerezo Torres y controlada mayoritariamente por la familia Gil a través de las sociedades HOLDING DE INVERSIONES ATLÉTICAS y PROMOTORA INMOBILIARIA LA ALHAMBRA; tiene como administrador al “malayo” Enrique Ventero Terleira y como Secretario al letrado Pablo Jiménez de Parga Maseda; en la entidad RTM DESARROLLOS URBANÍSTICOS Y SOCIALES aparece como secretario el mismo Pablo Jiménez de Parga y, como uno de los accionistas, la empresa VENTERO MUÑOZ S.A., es decir, una de las sociedades del imputado en la Operación Malaya, Enrique Ventero Terleira, abajo en la foto. Por otra parte en la sociedad ANDRIA INVERSIONES INMOBILIARIAS S.A, perteneciente en un 65% al citado Marc Rich Wang a través de la empresa domiciliada en Amsterdam, DORSALIS BV, también consta como Secretario el citado Pablo Jeménez de Parga Maseda.
Sólo debido a la presencia de estos nombres o de algunos de estos nombres, la Fiscalía Anticorrupción debería sacar a relucir sus lupas más potentes pero es que, además, los números que se manejan en la operación inducen a la más vehemente de las sospechas".

Recordemos alguna otra cosa: 1.- Caja Castilla la Mancha, presidida por el ahora condenado -a poco pero condenado- Hernández Moltó prestó a los principales capos de la operación Malaya (Roca, Pedro Román Zurdo, Javier Arteche Tarascón y sus socios y el arriba mencionado Enrique Ventero Terleira) no menos de 200 Millones de € (doscientos millones) naturalmente irrecuperables y nunca recuperados. 2.- La llamada "Trama Vasca" de la Operación Malaya estuvo actuando libremente en Castilla la Mancha mientras Bono o su famulus Barreda la gobernaban. 3.- La misma presencia de esa "Trama Vasca" de la operación Malaya fue descubierta (diré sin modestia alguna que por Notitia Criminis) actuando en Aranjuez. 4.- Aranjuez fue y es el epicentro de la Operación Púnica y allí coincidían con los "malayos", los detenidos David Marjaliza y José Antonio Alonso Conesa, por cierto, formando sociedad con la mano derecha de Bono después que confesa Celestina de Boyer, la famosa Petra Mateos Aparicio...

Podríamos seguir, pero no es necesario. Decía que la presencia en el festín de Cerezo, el socio de los Gil, del delincuente internacional Mar Rich y del condenado en el juicio de la operación Malaya Enrique Ventero, era lo significativo. Que juzgue por qué el lector si tiene juicio.

A continuación los enlaces a las entradas directamente relacionadas con la operación inmobiliaria del estadio Vicente Calderón y con quines en ella estában implicados.




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