jueves, 8 de septiembre de 2016

Bono, Cremades y la operación Gürtel.

José Bono, manifestando cierta emoción
"Nucky" Johnson (Enoch Lewis Johnson) fue un hampón político que reinó sobre Atlantic City durante toda la ley seca y más allá. De hecho se le considera el padrino de la primera conferencia del crimen organizado americano durante la cual se le fotografió del brazo de Alfonso Capone. Se dice que entre las gracietas ingeniosas que tenía en su repertorio estaba la de afirmar que "cuando yo vivía bien, todos vivían bien".

No estaba equivocado el gangster. Todo corrupto que no sea un imbécil sabe que hay que repartir. Esto explica que en el territorio de esta calamidad ibérica, la corrupción, el birle, el crimen organizado para el saqueo público, nunca tenga mayores consecuencias políticas. En España no se odia a los gangsters, puede que ni se les envidie. Por el contrario, se les admira y se les hace diputados y gobernantes con la única condición de que dejen caer alguna limosna sobre un cuerpo electoral compuesto por pordioseros, allanados, serviles, pedigüeños y obedientes. En España el partido que siempre tiene mayoría absoluta, es el de los serviles.

Bono sabe eso, sabe que para perdurar en la plutocracia política (esto parece una redundancia, pero no lo es) hay que repartir. Sólo en España, digo, un fenómeno como el de José Bono puede darse y sostenerse en el tiempo. Veamos un ejemplo. En 2013 salió a relucir la noticia, de forma discreta, es cierto, pero noticia a fin de cuentas: El salobreño había sido contratado por el bufete Cremades & Calvo-Sotelo.

Ese despacho está en el puesto 68 del "THE LAWYER EUROPEAN 100" (un punto por encima del de Miquel Roca, el paladín hasta ahora fracasado de Cristina de Borbón, y lejos todavía del bufete Garrigues, que ocupa el número uno de la lista a pesar de haberse estrellado bochornosamente contra las líneas de Notitia Criminis). Su facturación, según dice, supera los 43 millones de € y su estrategia pasa por poner a sueldo a sujetos de apabullantes agendas, naturalmente no por el tráfico de influencias que potencialmente ello pudiera suponer, sino por su acreditada cualificación, sabiduría y pericia jurídica. Ahí no sólo está Bono, también, entre otros, están el expresidente de Campsa José Luis Díaz Fernández, el expresidente de Iberia Fernando Conte o el expresidente de Hewlett-Packard Juan Soto, gente selecta, en una palabra.

Pues bien, hace tiempo que en Notitia Criminis salió a relucir el nombre del letrado Javier Cremades. Fue en 2009, en una entrada titulada "Petra Mateos, persona de confianza de Bono, acerca el Caso Malaya hasta las puertas del despacho de José María Barreda". En ese texto, mucho antes de las detenciones de la Operación Púnica, ya estaban los nombres de los presos David Marjaliza, José Antonio Alonso Conesa, Francisco Granados, del condenado Hernández Moltó y de algunos otros que todavía andan poniendo sus barbas y guedejas a remojo, como es el caso del "eco-urbanista" (todo lo que hace tiene nombre de "eco-algo") Alfonso Vegara Gómez, un individuo relacionado con mucha gente, por ejemplo, con Javier Arteche Tarascón y la trama vasca de la Operación Malaya, con el reo Iñaki Urdangarín o, sin ir más lejos, con Miguel Angel López Toledano, otro "urbanista" que aparece por Aranjuez, Estepona o Illescas (Toledo) en estrecha relación con su alcalde: José Manuel Tofiño.

Dando cuenta de la actividad de este Vegara Gómez en Aranjuez se decía, entonces, lo siguiente:

"Alfonso Vegara, Javier Cremades y el imputado en la Operación Gürtel José Luis Ulibarri
En este club de empresas llamado MALAGA VALLEY, y que según sus responsables pretende o pretendía hacer de la ciudad andaluza el Silicon Valley español, la fundación de Alfonso Vegara Gómez tiene intereses comunes con el prestigioso letrado Javier Cremades de Cremades & Calvo Sotelo y, precisamente a través de este abogado, es como se produce una curiosa coincidencia pues resulta que el constructor José Luis Ulibarri, amigo de Francisco Camps y de José Luis Rodríguez Zapatero al tiempo que imputado en el Caso Gürtel; apareció en Málaga de la mano, precisamente, de este mismo Javier Cremades (en la foto) y de Alfonso Vegara Gómez.
Según informó en su día El Observador, Ulibarri y Javier Cremades fueron los impulsores del congreso del club MALAGA VALLEY que tuvo lugar en el crucero Visión Athena entre los días 8 y 10 de abril del 2007 y por el cual el ayuntamiento de Málaga pagó 150.000 €. Además hay que añadir que Ulibarri, el imputado en la Operación Gürtel, tiene importantes intereses urbanísticos en Malaga donde construye tanto vivienda de protección como privada".

Aunque la coincidencia parezca increíble tratándose de gente tan pulcra, resulta que una de las tareas de Bono en el despacho de Cremades, según informó el confidencial, fue precisamente ocuparse del éxito de esa cosa llamada "Málaga Valley": "Se ha estado moviendo mucho, se ha implicado en que vayan a Málaga lo mejor del sector de la defensa".

La mercantil ARANJUEZ ECOCIUDAD INTELIGENTE nos descubrió a Petra Mateos, Alfonso Vegara Gómez, José Antonio Alonso Conesa... y ahora resulta que ese mismo Vegara Gómez nos traza el hilo que lleva a Cremades, a quien nos encontramos contratando a José Bono... ¿No dirá el sufrido lector que no tiene criadillas la carga de leña?



lunes, 5 de septiembre de 2016

La comida de conchabanza entre Bono, Paje, Fernández Vara y Enrique Cerezo.

José Bono y Enrique Cerezo. En el centro un jugador de fútbol
Bene vixit qui bene latuit (bien vive quien bien se oculta) decía un romano. El intrigante, turbio, espeso... digo más, fuliginoso Bono no ha leído a Ovidio y tampoco a Descartes, ni falta que le hace. Si el consejo lo aplica santamente una sabandija, que tampoco ha leído a esos, a mayor razón lo aplicará, con óptima precaución, José Bono.

Vienen a cuento Ovidio, Cartesio, la sabandija y Bono porque el pasado 5 de septiembre el periódico digital "ESdiario" salía con una supuesta exclusiva. Decía que habían sorprendido a Bono, Paje, Fernández Vara y a Zapatero -el mismo que pacíficamente encajó, como buen encajador, aquello de "tonto solemne"- comiendo en "Amazónico", un figón madrileño frecuentado por finolis, niños litris, petimetres y relamidos de esos que ha criado en abundancia esta II Restauración. Comiendo -porque estos comen- e intrigando contra el patético Sánchez y a favor de la investidura de Rajoy, ello según el citado diario.

En noticia posterior, el mismo digital, rectificaba algo lo dicho. Por lo visto, Fernández Vara no asistió a la cuchipanda, aunque ha declarado que estaba al tanto, pero sí lo hizo un notorio ladrillero, a más de presidente del Atlético de Madrid, una tal Enrique Cerezo.

Dejémonos de tonterías. Desde hace tiempo, sobre las votaciones del Congreso de los Diputados, planea la "solución tamallazo" y sólo un alma de Dios, un tonto santo, un simple, un bendito, se creería que a esa cuadrilla le ha sorprendido alguien sin que ellos quisieran ser sorprendidos. Todos ellos, en grupo o por parejas, tiene cómo y cuándo verse en intimísimo contubernio (sin ir más lejos, en el picadero que tiene Bono en Toledo) como de sobra saben Paje y Bono. Si se han exhibido lo han hecho con perfecta voluntad, con intención, con dolo directo de primer grado.

Por eso, lo significativo del ayuntamiento, no es lo que Zapatero, Bono, Paje o Fernández Vara puedan urdir, tramar, mallar o, dicho con atroz barbarismo, complotar, que eso ya lo hacen todos los días y es la vida y placer del hijo del tendero falangista de Salobre. Lo que aquí cuenta, en lo que hay que fijarse, es en la presencia de Enrique Cerezo y el pestilente tufo a delito que rodea a las operaciones inmobiliarias del Atlético de Madrid o mejor dicho, a las operaciones inmobiliarias de los herederos de Jesús Gil y Gil.

En 2008, y ya ha llovido y se ha secado desde entonces, aquí se dedicaron cuatro capítulos a la "Operación Mahou-Calderón". Así comenzaba el primero de esos textos:

"Ruiz Gallardón, el alcalde de Madrid y amigo de José Bono, acaba de firmar el convenio que impulsa, definitivamente, una de las mayores operaciones urbanísticas de Madrid y que afecta a los terrenos del estadio “Vicente Calderón” y de la antigua fábrica de cerveza Mahou. En términos escuetos, dicha operación consiste en la creación de un parque en el suelo del estadio de fútbol y el traslado de su edificabilidad al solar, aledaño, de la cervecera.
El negocio relaciona a una sociedad anónima deportiva marcada por el signo de la corrupción desde que el finado Jesús Gil se hizo con el control del Atlético de Madrid, entidad aún controlada por sus herederos; y a la mercantil RTM DESARROLLOS URBANÍSTICOS Y SOCIALES (CIF: A84030980) en la que participan personajes como Marc David Rich, famoso en ciertos círculos, sobre todo los del FBI y los de los Juzgados de Corcubión, donde se instruye el caso del Prestige; el “malayo” Enrique Ventero Terleira; el responsable de la quiebra de MARTINSA-FADESA, Fernando Martín; y últimamente la propia Esther Koplowitz, a través de FCC.
Además, las dos entidades, la deportiva y la promotora, no son ajenas entre sí. Mientras la Sociedad Anónima Deportiva, presidida por Enrique Cerezo Torres y controlada mayoritariamente por la familia Gil a través de las sociedades HOLDING DE INVERSIONES ATLÉTICAS y PROMOTORA INMOBILIARIA LA ALHAMBRA; tiene como administrador al “malayo” Enrique Ventero Terleira y como Secretario al letrado Pablo Jiménez de Parga Maseda; en la entidad RTM DESARROLLOS URBANÍSTICOS Y SOCIALES aparece como secretario el mismo Pablo Jiménez de Parga y, como uno de los accionistas, la empresa VENTERO MUÑOZ S.A., es decir, una de las sociedades del imputado en la Operación Malaya, Enrique Ventero Terleira, abajo en la foto. Por otra parte en la sociedad ANDRIA INVERSIONES INMOBILIARIAS S.A, perteneciente en un 65% al citado Marc Rich Wang a través de la empresa domiciliada en Amsterdam, DORSALIS BV, también consta como Secretario el citado Pablo Jeménez de Parga Maseda.
Sólo debido a la presencia de estos nombres o de algunos de estos nombres, la Fiscalía Anticorrupción debería sacar a relucir sus lupas más potentes pero es que, además, los números que se manejan en la operación inducen a la más vehemente de las sospechas".

Recordemos alguna otra cosa: 1.- Caja Castilla la Mancha, presidida por el ahora condenado -a poco pero condenado- Hernández Moltó prestó a los principales capos de la operación Malaya (Roca, Pedro Román Zurdo, Javier Arteche Tarascón y sus socios y el arriba mencionado Enrique Ventero Terleira) no menos de 200 Millones de € (doscientos millones) naturalmente irrecuperables y nunca recuperados. 2.- La llamada "Trama Vasca" de la Operación Malaya estuvo actuando libremente en Castilla la Mancha mientras Bono o su famulus Barreda la gobernaban. 3.- La misma presencia de esa "Trama Vasca" de la operación Malaya fue descubierta (diré sin modestia alguna que por Notitia Criminis) actuando en Aranjuez. 4.- Aranjuez fue y es el epicentro de la Operación Púnica y allí coincidían con los "malayos", los detenidos David Marjaliza y José Antonio Alonso Conesa, por cierto, formando sociedad con la mano derecha de Bono después que confesa Celestina de Boyer, la famosa Petra Mateos Aparicio...

Podríamos seguir, pero no es necesario. Decía que la presencia en el festín de Cerezo, el socio de los Gil, del delincuente internacional Mar Rich y del condenado en el juicio de la operación Malaya Enrique Ventero, era lo significativo. Que juzgue por qué el lector si tiene juicio.

A continuación los enlaces a las entradas directamente relacionadas con la operación inmobiliaria del estadio Vicente Calderón y con quines en ella estában implicados.