domingo, 30 de mayo de 2010

Una de las empresas patrocinadoras que pagaron las obras del Pocero en la hípica de Bono está vinculada a la trama vasco-malaya

Mientras IU se niega a participar en los actos del día de Castilla-La Mancha, denunciando la impostura del plan de austeridad de Barreda y el fraude intolerable que supone la ley electoral de la región ―véase aquí la nota de Luís Ángel Aguilar Montero, coordinador de IU de Albacete― la situación de José Bono se está volviendo cada día más explosiva.

El pasado miércoles 19, La Gaceta confirmaba que una de las compañía patrocinadoras que pagaron las obras hechas por El Pocero en Hípica Almenara ―el próspero negocio de venta de publicidad que poseen los Bono― fue Hoteles Beatriz, precisamente la propietaria del Cigarral del Santo Angel Custodio, donde se celebró la boda de la hija de Bono.

El jueves siguiente, El País, en un artículo firmado por José María Irujo ―se puede descargar íntegro pulsando sobre la imagen― desveló gran parte del misterio que se viene arrastrando desde el 2004, cuando IU hizo público el vídeo de las máquinas de Francisco HernandoEl Pocero” trabajando en la hípica de Bono.

Seis años después de aquella denuncia y, sin duda, forzado por las informaciones que desde hace semanas estrechan el círculo en torno al predestinado calvinista de Salobre, Bono ha aceptado que aquellos trabajos, valorados por él mismo en 600.000 € corrieron a cargo de Hoteles Beatriz, Porcelanosa, Seguros Pelayo y en la parte restante, de la propia Hípica Almenara.

A modo de excusatio el presidente del Congreso y antes de Castilla-La Mancha, asegura que esos patrocinadores no los buscó él, «los buscó una empresa que se dedica a eso» pero se guarda de dar el nombre de la entidad que se «dedica a eso».

Por otro lado, en lo que parece un intento de desvincularse del Pocero, asegura que «estos patrocinadores pidieron autorización a la hípica y contrataron directamente las obras para colocar su publicidad» cosa que contradice la propia información del artículo en el que textualmente se lee: «Los contratos se firmaron entre la empresa de El Pocero y tres patrocinadores: Porcelanosa, Seguros Pelayo y Hoteles Beatriz. Un cuarto contrato se firmó con la propia hípica», lo cual quiere decir que si las demás empresas contrataron directamente con El Pocero, también, directamente, contrató con éste el propio Bono.

Por su lado, el Pocero o portavoces del Pocero, aseguran que hizo las obras «en el complejo de Bono porque se lo pidieron» aunque nos dejaba sin saber, todavía, quién se lo pidió; ignorancia a la que hay que añadir la de la identidad de todos los patrocinadores que le pagaron: «Un portavoz de ONDE 2000 ha declinado facilitar quiénes fueron los patrocinadores que les pagaron las obras».

Esa ignorancia ha durado poco y al día siguiente, viernes, La Gaceta volvió a desmentir a Bono citando a un portavoz de la constructora del Pocero: «fue la administración de Hípica Almenara la que llamó a nuestra empresa para averiguar si éramos capaces de llevar a cabo una serie de trabajos en su recinto».

Un mal día este viernes 21 de mayo para el próspero empresario seguidor de «La Etica Protestante y el Espíritu del Capitalismo», porque a eso se han añadido otras dos informaciones de hechos graves.

Según El Confidencial, «El Pocero presumió de haber regalado un Porsche de 80.000 € a la mujer de Bono» y aunque Paco Hernando ha desmentido tajantemente tal cosa, como no podía ser de otra manera, la Sra Bono sí se pasea por Olías del Rey y por otros sitios en un llamativo Porsche Cayenne. Pero es que, el mismo digital asegura que «fue el presidente del Congreso quien persiguió con ahínco la relación con Hernando ―El Pocero― para lo que pidió ayuda a otros empresarios, especialmente a Justino Pérez Rodríguez, director general de Beatriz Hoteles».

Teniendo en cuenta que esa noticia había sido precedida por otras dos según las cuales «el constructor Santamaría también regaló a Bono caballos para su hípica» y, a su vez «Bono compró un caballo con billetes de 500 € envueltos en periódicos», lo dicho por El Confidencial sobre el Porsche de la Sra. Bono plantea una curiosa situación.

Resulta que el consejero delegado de El Confidencial, José Antonio Sánchez, hombre estrechamente ligado a Zaplana, ―cuya amistad con Bono es tan íntima, si no más, como la que éste mantiene con Santamaría― a su vez tiene en Alfonso Sánchez a su más estrecho colaborador y da la casualidad de que este segundo Sánchez fue el predecesor de Urdaci junto al Pocero; de manera que, o entre estos caballeros ha llegado el momento de ajustar cuentas o el propio Paco Hernando está molesto porque quienes tanto le prometieron ahora dicen que no le conocen.

Pero como no hay dos sin tres, para acabar de picar el vino, Periodista Digital publicó el mismo 21 de mayo que «José Bono disfrutó de un crucero de lujo ―en el Queen Mary II― que pagó Porcelanosa», la cual como desveló El País, pechó con una buena porción de las obras del hipódromo de Bono.


Seguros Pelayo y la Trama Vasco-Malaya.

Pero volvamos a la lista de contribuyentes destapada por El País. Aunque ésta no sea completa, entre ellos destaca llamativamente Seguros Pelayo. El día 17 de julio de 2006, El Confidencial publicó un artículo titulado «La trama vasca de Marbella está relacionada con el socio de Corulla tiroteado en Madrid». El titular se refería a Severino Martínez Izquierdo y en el artículo se leía lo siguiente:

«Se cierra el círculo. El abogado Severino Martínez Izquierdo, socio de Montserrat Corulla ―la presunta testaferro de Juan Antonio Roca― en la inmobiliaria El Ángel de Tepa, es consejero de la Mutua de Seguros Pelayo, que a su vez ha tenido relaciones mercantiles con uno de los socios de la trama vasca de empresarios que opera en algunas provincias andaluzas, Murcia y Madrid.

En concreto, el empresario Ignacio Lasa Georgas fue liquidador en 2002, junto al presidente de Pelayo, José Boada, de la sociedad inmobiliaria Mupelsa, creada por la aseguradora en 1999. Lasa Georgas ha sido apoderado de una sociedad ya disuelta denominada Promociones de Edificaciones Industriales, en la que también actuaban como presidente y vicepresidente, respectivamente, los empresarios Luis Maya Galarraga y Francisco Javier Arteche Tarascón, cuyos nombres aparecen en la famosa agenda del ex gerente del Ayuntamiento de Marbella.

Maya y Arteche son los administradores de las sociedades mercantiles Lubide e Inversan, además de la empresa Yeregui, que promueve al 50% (con la Kutxa de San Sebastián) el polémico proyecto urbanístico Lo Poyo, situado en tierras de Cartagena (Murcia). Lubide es la sociedad que pagaba las facturas de Masdevallia, cuya gerente era Monserrat Corulla, la presunta testaferro de Roca, que permanece internada en la prisión de Alhaurin (Málaga) tras la primera redada de la Operación Malaya».

Sobre quiénes son los Lasa Georgas, la noble plutocracia con la que se relacionan y las operaciones en las que aparecen implicados, ya he citado aquí dos artículos imprescindibles de Ciudadanos de Espartinas: La Nephila Vasca I y II. Además, y al hilo de la reciente imputación de Javier Arteche y de Luis Portillo en una derivada del caso Malaya, en el mismo blog se ha vuelto publicar más información vital sobre los socios vascos de Roca: «Malaya, Rossell, Portillo, Arteche y el Armario de la Trama Vasca». Remito, encarecidamente, a esos textos y los doy por reproducidos aquí.

No obstante, sí hay que subrayar que la Trama Vasca, a través de PROINSA (Promoción de Edificaciones Industriales, SA) está implicada en el caso del Hotel Senator de Marbella, el cual tras varias operaciones en las que intervinieron dos notarios imputados en las operaciones contra el blanqueo de capitales Hidalgo y Ballena Blanca, acabó en manos de Luis Portillo, factotum de la quiebra de Colonial y socio, en esta última hazaña y en algunas otras, de Aurelio González Villarejo, uno de los concesionarios PAU de veinte mil viviendas en Illescas (Toledo), y de los PAUs de Las Montanillas en Carranque, también Toledo, y el mismo que vendió a una de las sociedades de los Bono el chalet de la urbanización El Vergel de Bargas, en esa misma localidad toledana.

Tampoco hay que olvidar que Luis Portillo estaba igualmente asociado al «malayo» Enrique Ventero y a CCM en Los Alcázares (Murcia) cosa que sigue incidiendo en la vinculación, tanto de Portillo como de la CCM de Hernández Moltó, al entramado de la operación Malaya.


La Trama Vasca y el campo de golf de Layos (Toledo)

Como ya informé aquí hace algún tiempo, el arquitecto que firmó el proyecto del campo de golf de Carranque (Toledo) está asociado en el negocio del campo de golf de Layos ―LAYOS CASA CAMPO, SA― a Javier Arteche Tarascón y a Luis María Maya Galarraga, ambos hilos principales de la telaraña vasco-malaya.

Pese a lo suculento de la información, hasta la fecha ningún medio de comunicación ha fijado su mirada en este hecho. La razón parece evidente. Ese arquitecto es Miguel de Oriol e Icaza, consejero de la mercantil LAYOS CASA CAMPO, presidida por su padre, Miguel de Oriol e Ybarra, primo de Lucas María de Oriol y López Montenegro, hombre que hasta su reciente jubilación ha presidido el consejo de IBERDROLA, propiedad desde antaño de la familia Oriol.

Iberdrola es una de las compañías que mayor presencia tienen en las vallas publicitarias de la hípica de Bono y, por lo tanto, una de las que más han debido de contribuir a la insólita prosperidad de ese negocio, pero además la mercantil LAYOS CASA CAMPO, es decir, el negocio inmobiliario de Miguel de Oriol y de Javier Arteche, no deja de estar directamente vinculado con las élites del bonismo manchego, especialmente a través de Juan Ignacio de Mesa Ruiz, ex alcalde de Toledo y hombre de CCM que en julio de 2004 fue nombrado presidente del Club de Layos y encargado de las relaciones entre los socios del campo de golf y la empresa de Oriol; y de Julio Rodríguez Arauzo, ex delegado provincial en Toledo de la Consejería de Obras Públicas del gobierno manchego y que después de pasar por la constructora COPCISA, reapareció en el centro de los negocios toledanos de la Trama Vasca como apoderado de LC RES, como apoderado de LAS ERAS DE LAYOS y como apoderado de LAYOS CASA CAMPO.

Por otro lado, hay que recordar que Iberdrola también es la empresa que, en su filial IBERDROLA INMOBILIARIA (APEX 2000) tiene o tenía como apoderados a Giovanni Piero Montaldo y a Rafael Santamaría Trigo, y que si este último se ha mostrado extravagantemente generoso con Bono, que se regala en no poca medida con el dinero de Santamaría y de sus empresas; el primero ha aparecido de lleno en el caso Seseña.

Giovanni Piero Montaldo, que consta en los archivos policiales como miembro de la mafia calabresa ('Ndrangheta) no sólo pagó 700.000 € al ex alcalde de Seseña José Luis Martín, no se sabe por qué, ni por cuenta de quién; sino que una de las sociedades controlada o participada por él: PONTE TRESA, comparte contable con el tinglado mercantil creado por ese mismo José Luis Martín.

El nombre de esa sociedad tiene su importancia. Ponte Tresa es una localidad situada en la frontera italo-suiza cercana a Varese y a unos 100 Km en línea recta de Pinerolo, cuna de Giovanni Piero Montaldo. En esta zona de Lombardía ―veáse 'Ndrangheta, de Francesco Forgione― opera la 'ndrina de los Ferrazo, originaria de Mesoraca (Crotone) a la cual una sentencia del Juzgado Penal de Catanzaro de 24 de marzo de 2004, define como «Sociedad de la 'Ndrangheta calabresa, compuesta por gran número de afiliados y con sede en Mesoraca; suele interferir en las obras públicas que se llevan a cabo en las zonas limítrofes y posee ramificaciones dedicadas al crimen (atracos, tráfico de armas y de droga) en Lombardía y Lavena Ponte Tresa, así como en otros municipios de la frontera italo-suiza y en la propia Suiza».


Miguel de Oriol e Ybarra, Carlos Falcó Fernández de Córdoba, la fundación Metrópoli y la piovra vasco-malaya.

La sección vasca del caso Malaya no está, ni mucho menos, falta de cobertura institucional y política cuando actúa en Castilla-La Mancha. Vamos a ver algunas de esas vías de infiltración.

El 12 de junio del 2009, El Mundo publicaba un artículo sobre cierto proyecto con el que se pretendía ajardinar la Gran Vía de Madrid y construir debajo unas 3.000 plazas de aparcamiento que se querían vender a unos 6.000 € la unidad. La idea estaba promovida, sine pecunia, por Miguel de Oriol e Ybarra y por «algunos amigos» como Carlos Falcó Fernández de Córdoba, marqués de Griñón; el periodista ―o lo que sea― Alfredo Amestoy o el músico Atón García Abril.

Carlos Falcó no solamente cría vinos con la ayuda del capital de CCM. También se sienta en el consejo de CAJA CASTILLA-LA MANCHA CORPORACIÓN junto a Petra Mateos Aparicio, Ignacio de Mesa Ruiz, Cristian Abelló Gamazo, Manuel Sánchez Pingarrón ―hermano de Julián, el actual Consejero de Ordenación del Territorio y Vivienda de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha―, José Luis Rodríguez Holgado, el del campo de golf de Carranque, etc. etc. Bien, pues retengamos el apellido Falcó, porque vamos a dar comienzo a un recorrido circular fatigoso pero interesante.

Como ya ha señalado Ciudadanos de Espartianas, en la Avda de la Libertad, 17, 4º de San Sebastián estuvo domiciliada la mercantil YEREGUI DESARROLLOS, uno de los cados de la trama vasco-malaya, que además tenía registrado a su nombre el piso de la C/ Goya, nº 59, 4º B, según el Auto de procesamiento de la Operación Malaya, la guarida madrileña de Juan Antonio Roca. En ese mismo número 17, 4º de la Avda de la Libertad de San Sebastián, también tuvieron su domicilio CIALT ASESORES ―antes ALT NORTE― y ASMOA ZERO.

La mercantil CIALT tuvo como administrador a Jesús Jiménez Oruña que ahora la sigue presidiendo pero a través de persona jurídica interpuesta: IGARA CONSULTING SL, en la que, por cierto, hasta el 8 de junio del 2004 figuraba, con cargo de apoderado, José Victor Arrizabalaga Goñi, una pieza reiterada en la telaraña empresarial vasco-malaya. Así, por ejemplo, el tal Arrizabalaga aparece en los consejos de LAYOS CASA CAMPO, LC RES, CIALT ASESORES, LA MARINA DE PROINSA, BURNIBERRI, YEREGUI SIGLO XXI, OBARINSA, PROINSA DESARROLLO SIGLO XXI o LAS ERAS DE LAYOS.

Pero volviendo a Jiménez Oruña, hay que subrayar que además de estar implicado en el caso «Víctor Bravo», figuraba como administrador único de PROMONAGÜELES junto a los testaferros de Roca, los hermanos Sánchez Dalp, cosa que alimenta los indicios de que la enmarañada organización de Arteche y los otros está sólidamente anudada a la de Roca, aunque lo que debería decirse es que Roca es uno de los hilos de esa trama, porque lo pequeño, por definición, sólo puede estar incluido en lo grande.

Por su parte, ASMOA ZERO ―no olvidemos que compartía domicilio con YEREGUI DESARROLLOS y con CIALT ASESORES― pertenece a un viejo conocido de Notitia Criminis: Alfonso Vegara Gómez, socio de Petra Mateos en Aranjuez y patrono junto a su mujer, Ana Celia Gorroño Arrizabalaga ―diputada del PNV por Vizcaya hasta 1986― de la Fundación Metrópoli.

En esa fundación, junto a Alfonso Vegara y a Ana Gorroño, encontramos otro nombre de interés: Vicente Estebaranz Parra. El 27 de Enero del 2009 el diario expansión publicó que este último y Constanza Vergara Jaakkola habían sido nombrados socios del bufete de José Pedro Pérez-Llorca.

Constanza Vergara casó el 24 de mayo del 2003 con Luis Carvajal Hoyos, hijo Jaime Carvajal y Urquijo, marqués de Isasi y presidente del consejo del Banco Urquijo, otro de cuyos hijos, Jaime Carvajal Hoyos está casado, a su vez, con Alejandra Falcó y Girod, hija de Carlos Falcó y Fernández de Córdoba, marqués de Griñón, administrador de CAJA CASTILLA-LA MANCHA CORPORACIÓN y presente en los consejos de TELECOM CASTILLA-LA MANCHA, participada por el gobierno de Barreda y por CCM y presidida por Petra Mateos; TRANVÍA DE PARLA, dos de cuyos directivos fueron detenidos durante la operación Malaya; ISOLUX, condimento de todas las salsas en Aranjuez; EL REINO DE DON QUIJOTE, anexo inmobiliario del aeropuerto de Ciudad Real y con participación de todos los empresarios áulicos de la corte de Barreda: Domingo Díaz de Mera, Aurelio González Villarejo y Antonio Miguel Méndez Pozo; o de INMOBILIARIA PARQUESOL.

En el caso de PARQUESOL hay que detenerse. Uno de sus consejeros es José María Irisarri Núñez, el cual comparte vocalía en la fundación CODESPA con Antonio Camuñas Baena y con Manuel Pinto Martelo, pieza clave de los casos Forum y Afinsa a través de GRUPO UNIDO DE PROYECTOS Y OPERACIONES, a su vez relacionado con el prófugo Carlos Llorca, uno de los más turbios y siniestros personajes de las tramas de corrupción españolas.

Al ocuparme aquí de las vinculaciones entre la constructora PEYBER, concesionaria del PAU del campo de golf de Carranque, y la familia Amézaga-Travesedo, ya puse de manifiesto las relaciones entre los hermanos Adrián y Alfonso de la Joya Ruiz de Velasco, por un lado, y Eduardo Eraso Campuzano, blanqueador de la trama Gürtel; y la familia Camuñas, por otro; pero para lo que ahora interesa, repetiré que si en CODESPA aparecen Antonio Camuñas Baena junto a Manuel Pinto Martelo; en la fundación ANTONIO CAMUÑAS, cuyo presidente es Antonio Camuñas Solís, nos encontramos a José Mª Aguirre González y a Miguel de Oriol e Ybarra, ambos vocales de la fundación. ¿Extrañará en estas circunstancias que uno de los patrocinadores de la fundación Camuñas sea REYAL-URBIS cuyo presidente, Rafael Santamaría, cultiva con tanta largueza la amistad de Bono?


Inmobiliaria RIOFISA, el punto de encuentro entre la piovra vasco-malaya, Luis Portillo, la fundación Metrópoli y el caso Pretoria

Pero volvamos a la fundación Metrópoli, en donde paran Alfonso Vegara y Vicente Estebaranz Parra, el nexo con Constanza Vergara Jaakkola y los Falcó y Fernández de Córdoba.

En Murcia hay una vasta finca a la que la Kutxa, Roca y Arteche y sus socios han hecho famosa: La Zerrichera. En ese proyecto ―construcción de 3.000 viviendas, hotel de lujo y el ineludible campo de golf― participaba la Kutxa, los vasco-malayos, la promotora C-15, Mogran Stanley y RIOFISA.

En julio del 2006 RIOFISA, presidida por Mario Losantos Ucha, lanzó una oferta pública de acciones y como consejeros entonces de la constructora nos encontramos entre otros a Eduardo Aznar Berruezo, representado a PROCAM, la inmobiliaria de Caixa Catalunya que todavía preside el ex ministro de defensa Nacis Serra, y a Alfonso Vegara Gómez. Finalmente RIOFISA acabó en manos ―parece que el destino nos condena a encontrarnos continuamente con los mismos― de Luis Portillo, que la compró a través de COLONIAL.

Sin embargo, ahora lo importante es que a través de Eduardo Aznar Berruezo y Caixa Catalunya toda esta madeja va a dar en el centro del caso Pretoria, sin olvidarnos del caso Terres Cavades, el mayor escándalo de corrupción de la provincia de Tarragona hasta la fecha.

El 4 de noviembre del 2009, El Mundo publicó la siguiente noticia: «Caixa Catalunya pagó 1.5 millones de comisión a Prenafeta, Alavedra y “Luigi”», es decir, a los tres principales imputados del caso Pretoria.

Esa comisión, que se repartieron los citados Prenafeta, Alavedra y Luis García Sáez “Luigi”, era el 5% del precio de venta de la mercantil BADALONA BUILDING WATERFRONT, vendida por Caja Navarra en representación de la cual figuraba Francisco Pretrus Labayen, uno de los hermanos Pretrus que han dado nombre a la operación anticorrupción y que ya estuvo imputado en el caso BBV PRIVANZA. Cuando esa venta se consumó, en el consejo de la citada BADALONA etc. aparecieron Lluís Casamitjana, otro de los detenidos durante la operación Pretoria, y Eduardo Aznar Berruezo.

No es necesario recordar que Arteche Tarascón y sus socios también estuvieron implicados en el caso BBV PRIVANZA. Para los detalles sobre esto, nuevamente, hay que remitir a Ciudadanos de Espartinas: «Los Tentáculos de la Trama Vasca I».


Recapitulando

Hemos partido de la presencia de SEGUROS PELAYO como patrocinador de la hípica de Bono, donde pagó parte de las obras que el Pocero hizo allí y hemos visto la que aseguradora estuvo estrechamente asociada a la llamada trama vasco-malaya a través de Javier Arteche Tarascón, de Luis María Maya Gallarraga y del fideicomisario del «malayo» Pedro Román, Severino Martínez Izquierdo.

Por otra parte, sabemos que la piovra de Arteche y sus demás socios ha arraigado en Toledo cobijada bajo la influyente sombra de Miguel de Oriol e Ybarra; de un ex delegado de urbanismo del gobierno manchego: Julio Rodríguez Arauzo; y de uno de los consejeros de CCM CORPORACIÓN: Carlos Falcó y Fernández de Córdoba.

Otra de las vías de infiltración de la Trama Vasca en el tejido político e institucional toledano ha sido la fundación Metrópoli, de Alfonso Vegara Gómez. En esa fundación está Vicente Estebaranz Parra que, a su vez, es socio en el bufete de José Pedro Pérez-Llorca, de Constanza Vergara Jaakkola, cuñada de la hija del citado Carlos Falcó, el cual es uno de los consejeros de INMOBILIARIA PARQUESOL.

Partiendo de PARQUESOL, los hilos de José María Irisarri Núñez y de las fundaciones CODESPA y ANTONIO CAMUÑAS, en la que volvemos a encontrar a Miguel de Oriol y a Rafael Santamaría, conducen hasta el caso Fórum, hasta Carlos Llorca y hasta el caso de La Zerrichera (Murcia) y con La Zerrichera el círculo se cierra a la par que se encadena con otra de las tramas de corrupción más importantes descubiertas hasta la fecha: El caso Pretoria.

En el negocio de La Zerrichera participaron la Kutxa, la Trama Vasca y también la inmobiliaria RIOFISA, que acabó en manos de Luis Portillo, ahora imputado junto a Javier Arteche en uno de los apéndices del caso Malaya.

Finalmente, desde RIOFISA, a través de Eduardo Aznar Berruezo y de Caixa Catalunya, presidida por Narcis Serra, vamos a meternos, de hoz y coz, en el centro de la trama del caso Pretoria, descubierto a partir de las investigaciones iniciadas en el caso BBV PRIVANZA, en el que también apareció implicada la flor y nata de la trama vasco-malaya.

Inquietante ¿no?.

lunes, 17 de mayo de 2010

Bono utilizó a la secretaria pagada por la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha como administradora de sus empresas privadas

El nombre de Alicia Cilleruelo Berdon, secretaria asignada por el Gobierno manchego a José Bono en tanto que ex presidente de la región, ya ha salido a relucir últimamente, sin embargo, lo que parece que ha pasado desapercibido es que esta secretaria, además de cumplir con sus obligaciones de funcionaria pública adscrita a la condición institucional de Bono y pagada con los presupuestos de la Comunidad de Castilla-La Mancha, también ha sido utilizada por éste para administrar sus lucrativos negocios familiares.

De hecho, la presencia de la funcionaria Alicia Cilleruelo consta en los consejos de administración de las siguientes empresas de los Bono:

Hípica Almenara: Su nombramiento como administradora solidaria junto a Ramón Navas Barchino, chófer del de Salobre cuando éste presidía Castilla-La Mancha, está registrado el 20 de diciembre de 2007 y su cese en el cargo se produjo el 18 de mayo de 2009.

Attack-84: En esta empresa, a nombre de la cual los Bono han puesto el chalet construido y vendido por Aurelio González Villarejo –amigo de la familia– en Bargas (Toledo), Alicia Cilleruelo aparece como administradora desde el 12 de noviembre de 2008 hasta el 4 de septiembre de 2009.

Atalaya-52: En esta otra mercantil de los Bono dedicada, según el objeto social declarado, a la “elaboración, publicación y comercialización de trabajos literarios, colaboración con radio, televisión y prensa escrita en todas sus modalidades”, y que ahora tiene como administrador único a un hombre tan manifiestamente entendido en tales materias como es el ex chófer Ramón Navas Barchino; la secretaria institucional de Bono tuvo el cargo de administradora desde el 31 de marzo de 2008 y el 18 de mayo de 2009.

Pero además de lo anterior y puesto que la señorita Cilleruelo ostenta su condición de funcionaria en tanto que cargo de confianza de José Bono –tan de confianza que en las elecciones municipales de 2003 estaba incluida como suplente en la lista del PSOE de Palomeque (Toledo)– está obligada a presentar declaraciones de bienes, rentas y actividades conforme a la ley 6/94 de Castilla-La Mancha.

Debido a eso, el 7 de noviembre de 2004 el Diario Oficial de la Comunidad publicó la citada declaración correspondiente al ejercicio 2003. En ella, Alicia Cilleruelo afirmó cobrar de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, como “secretaria de ex presidente”, un total neto de 27.175 € (4.521.539 de Pts.).

A partir de 2004, Bono abandonó la presidencia regional para ocupar la titularidad del Ministerio de Defensa pero Alicia Cilleruelo Berdon continuó desempeñando el cargo público de secretaria de aquél y cobrando a costa de los presupuestos de Castilla-La Mancha. Por lo tanto, en cumplimiento de la obligación legal que le afecta, también continuó presentando las oportunas declaraciones de bienes, rentas y actividades.

Así, en la publicada en el D.O.C.M de 11 de octubre de 2008, relativa al ejercicio 2007, la “secretaria del ex presidente” declaró, como única fuente de ingresos, una retribución de 30.466 € pagados por la Junta de Comunidades.

Sorprendentemente, a pesar de que desde el 20 de diciembre de 2007 consta como administradora de Hípica Almenara, el apartado de “Declaración de Actividades”, está en blanco. No obstante, teniendo en cuenta que a esas fechas sólo faltaban diez días para que concluyera el año 2007, podría considerarse que la omisión del cargo desempeñado en la empresa hípica de Bono carece de relevancia y que, muy bien, la señorita Cilleruelo podría haber cumplimentado el impreso antes de tener noticia de su nombramiento como administradora de Hípica Almenara.

Sin embargo, en la declaración que presentó en 2009, correspondiente al ejercicio 2008 y publicada en el D.O.C.M de 21 de noviembre del mismo año, la secretaria del ex presidente vuelve a incluir, como única retribución neta, 33.118 € –casi tres mil € más que en el año anterior– que le paga la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, pero también vuelve a dejar completamente en blanco el apartado de “Declaración de Actividades”, a pesar de que durante ese año había ocupado cargos en los órganos de administración de Hípica Almenara, Attack-84 y Atalaya-52, todas ellas sociedades de la familia Bono.

No queda aquí la cosa. La señorita Cilleruelo no sólo omitió declarar su actividad en las empresas privadas de los Bono, sino también, la retribución que, muy probablemente, obtuvo de esta actividad porque al menos durante el ejercicio 2008 Hípica Almenara sí pagó a los miembros de su órgano de administración.

Concretamente, en la “Memoria Abreviada” de esa mercantil constan como “importes recibidos por el órgano de administración”, en el apartado “sueldos, dietas y otras remuneraciones”, un total de 22.521.19 € sobre lo que, además, se especifica que “La remuneración consiste en percepciones salariales por motivos laborales. El cargo de administrador no se encuentra retribuido”.

Queda ahora por determinar si la secretaria del ex presidente Bono, además de compatibilizar su función pública con su actividad gestora de los intereses privados de la familia Bono, también utilizaba para ello los bienes inmuebles y muebles que la Junta de Comunidades tiene asignados a José Bono en Olías del Rey, en el recinto de la academia de policía municipal, donde se sitúa la oficina del próspero ex presidente.

martes, 11 de mayo de 2010

Público sobre Bono: “El constructor Rafael Santamaría le dio dos áticos de lujo a cambio de un piso de 25 años”

“El presidente del Congreso, José Bono, admite que su familia acumula un patrimonio inmobiliario superior a 6,5 millones de euros, pero subraya que el origen del dinero “está perfectamente acreditado”.

Así comienza el artículo del Diario Público aparecido hoy y firmado por Manuel Rico y Alicia Gutiérrez. Contando exclusivamente lo declarado por Bono a El Mundo, a El País y a Público, esta sería la tercera versión que el de Salobre da sobre su patrimonio, el cual, en cada una de ellas ha ido aumentando.

Pongamos dos ejemplos. En el Mundo, las “fuentes cercanas a bono” –pero que según “fuentes cercanas” a ese periódico, no eran otras que el propio Bono– afirmaron que la familia tenía un ático en Estepona y la intención de comprar un apartamento en Campello. Semanas después, cuando la información publicada ya había contradicho tales declaraciones, El País, que sí cita a Bono y no a las “fuentes cercanas”, acepta que los apartamentos de Estepona son dos y que el apartamento del Campello ya estaba comprado.

Sea como sea, Bono asegura haberse “desnudado” como ningún otro político lo ha hecho hasta ahora. Falso. Bono no ha hecho tal cosa, no se ha “desnudado”, le han “desnudado”, muy a su pesar a juzgar por la desgana y retraso con el que se ha visto obligado a ir reconociendo públicamente ser propietario de lo que es propietario, él o su familia, que viene a ser lo mismo.

Asegura haber aclarado nítidamente el origen de su patrimonio, pero eso tampoco es cierto. Bono ha situado el origen de ese patrimonio en las ganancias asombrosas de dos sociedades y en un contrato no menos asombroso que la firma Tous ha suscrito con su señora esposa. Nadie ha visto esas facturas. Nadie ha visto el contrato entre Tous y Ana Rodríguez Mosquera. Nadie, salvo los protagonistas, claro está, conoce cuanto y por qué le han pagado los patrocinadores de Hípica Almenara, entre los que está –al menos ocasionalmente– la quebrada Caja Castilla-La Mancha, cuando estaba presidida por su íntimo Hernández Moltó. Lo que sí hemos podido ver son los documentos que acreditan los abultados regalos recibidos de manos del constructor Rafael Santamaría, con unos cuantos millones de metros cuadrados recalificados en Castilla-La Mancha; y lo que también se sabe es que, si asombrosas son las ganancias de las empresas de Bono, no menos asombrosas son las bicocas que encuentra a la hora de comprar inmuebles. El piso de la calle San Justo de Madrid, por poner un ejemplo, le costó, según él dice, 450.000 €, la mitad siendo generosos con él, de lo que las estadísticas oficiales marcan para el precio de la vivienda en esa zona.

Sin embargo, si algo de lo dicho por Bono sume en la más paralizante perplejidad, es su convencida afirmación de que la permuta del piso de Mirasierra por los dos áticos de Estepona no le favoreció. Al respecto, léase el artículo aparecido hoy en Público y júzguese, si es que la devotio ibérica lo permite:


Bono niega trato de favor en la permuta de Estepona. El constructor Rafael Santamaría le dio dos áticos de lujo a cambio de un piso de 25 años”

A. G. / M. R. MADRID 11/05/2010 06:00 Actualizado: 11/05/2010 06:12

Una parte significativa de las operaciones inmobiliarias de la familia Bono se ha canalizado a través de tres sociedades: Hípica Almenara, Ahorros Familiares Saja y Attack 84, esta última creada en 2008 por los hermanos José y Ana Bono. Apenas constituirse, Attack compró el chalet adquirido en Bargas (Toledo) para José Bono hijo, quien a su vez trabaja como encargado de Hípica Almenara. Esta empresa, que en 2008 anotó 316.100 euros de beneficio neto, no ha repartido nunca dividendos. Ahorros Familiares Saja los distribuyó (456.000 euros) en 2008 por primera vez.

Almenara es la propietaria de los valiosos terrenos de la explotación equina. Y, también, del nuevo apartamento comprado por la familia en El Campello (Alicante). Pero es Saja, gestora de las franquicias de Tous obtenidas por Ana Rodríguez, la gran protagonista de una operación clave: la adquisición, mediante permuta con la inmobiliaria Reyal, de dos áticos localizados en una urbanización de lujo de Estepona (Málaga). El intercambio se produjo en julio de 2006, tres meses después de que Bono cesara como ministro de Defensa. Los Bono se hicieron con los áticos permutándolos por un piso de más de 25 años situado en la colonia madrileña de Mirasierra. La permuta de productos finales constituye una figura extraña en el mercado inmobiliario, máxime en tiempos de bonanza, como lo era todavía 2006.

Otras tasaciones en el mismo complejo difieren bastante de la de Bono

La propietaria de los áticos era la empresa inmobiliaria Reyal, propiedad de Rafael Santamaría, amigo de Bono y cuya esposa amadrinó a la benjamina de la familia, Sofía. A efectos de permuta, el piso de Mirasierra y su correspondiente plaza de garaje se valoraron en 925.000 euros. El piso tiene 137 metros cuadrados , se ubica en un edificio de viviendas y fue aportado en 2004 a Ahorros Familiares Saja por el matrimonio Bono.

Para la permuta, Reyal aplicó la misma valoración, 925.000 euros, a los dos áticos, cuya superficie techada suma 267 metros cuadrados y que otorgan a su propietario el uso y disfrute exclusivo de los siguientes bienes: dos plazas de garaje de 26 y 28 metros, dos azoteas-solarium de 32 y 146 metros y otras tres terrazas de 20, 71 y 2,6 metros.

Tasación en la escritura

Cedió en 2006 un crédito a su hija Ana por importe de 342.000 euros

Bono afirma que la tasación de los dos lotes sujetos a intercambio se incorporó a la escritura de permuta y niega cualquier trato de favor. La comparación con los precios de otros inmuebles de la zona es, sin embargo, llamativa. Reyal valoró en 395.900 euros el ático de menor tamaño (114 metros de superficie techada). Una nota registral recabada por Público confirma que otro ático de idénticas dimensiones (114 metros de superficie techada) y encuadrado en el mismo complejo, Las Náyades, se valoró en 566.864 euros cuando su propietario lo hipotecó en diciembre de 2005.

Sin bienes en común

Hasta el año 2006, Ahorros Familiares Saja ostentó la titularidad de todos los bienes adquiridos por José Bono y Ana Rodríguez (salvo los que él heredó a la muerte de sus padres). El 14 de abril de 2004, pocos días antes de que Bono jurase como ministro de Defensa, el matrimonio pasó a estar en régimen de separación de bienes. Y dos años más tarde, en febrero de 2006, la pareja decidió repartirse los bienes para no tener ninguno en común. Para ello, Saja reestructuró su accionariado, del que salió Bono.

A cambio de las acciones de la empresa, el entonces ministro de Defensa recuperó para sí la propiedad exclusiva de la casa de Olías (Toledo) y se hizo acreedor de Saja, que pasó a adeudarle 342.000 euros. Bono cedió el crédito a su hija Ana. Y, en febrero de 2009, Saja liquidó con ella la deuda entregándole la propiedad de un piso en Toledo y de otro en Madrid.

En cifras: Un salto espectacular a partir de 2003

2,7 millones Declaraciones a hacienda

Los ingresos totales declarados a Hacienda por José Bono y Ana Rodríguez, entre 1983 y 2008, ascienden a 2,7 millones de euros. Pero en los últimos cinco años se multiplicaron de forma significativa, especialmente porque Ana Rodríguez empieza a ingresar sueldos de seis cifras gracias a la gestión de las tiendas de Tous. Con el cambio de milenio, los Bono también pusieron en marcha sus dos empresas, montadas en 2001 y 2004.

2,5 millones Empresas muy rentables

Las dos sociedades de los Bono, Hípica Almenara y Ahorros Familiares Saja, han generado importantes ganancias. Ambas tuvieron pérdidas moderadas en su primer ejercicio, pero desde entonces acumulan más de 2,5 millones de euros en beneficios. Eso sí, han sido muy prudentes a la hora de repartir dividendos. Únicamente Saja, en 2008, entregó a sus accionistas algo más de 450.000 euros.

2,2 millones Carga hipotecaria

Los Bono tienen deudas hipotecarias que superan los dos millones de euros. Una pesada carga que les obliga a pagar miles de euros en intereses mensuales.

miércoles, 5 de mayo de 2010

El “entorno de Bono” admite las dádivas de Santamaría y la información de Público y la Gaceta

Mientras ayer, Gaspar Llamazares, como persona que tiene la maleta hecha hace tiempo, se situaba de lleno bajo la sombra de Bono; Cayo Lara, Coordinador Federal de Izquierda Unida, declaró que éste tiene que dar “las explicaciones suficientes” sobre su patrimonio porque, a su juicio, uno como el de Bono no se consigue “únicamente con salarios”. Por su parte, Manuel Rico, subdirector de Público, exige hoy que Bono de explicaciones y se deje de “poesía”.

No es para menos. Patético está empezando ya a resultar el affaire Bono. También ayer este hombre, se ve que después de recuperar el resuello tras el artículo de Público, abordó a los periodistas en el Congreso para decirles: “no sé por qué van contra mí... Tengo 60 años. Mi patrimonio político es la honradez y el económico, lo sabe todo el mundo”. Previamente, en entrevista dada a El Mundo el 18 de abril de este año, Bono aseguró que su patrimonio era el siguiente:

Bono: «Es cierto y se lo repito: tengo la casa en la que nací y 2,5 hectáreas, herencia de mis padres; la casa en la que vivo y 80 participaciones en la sociedad hípica»

Entrevistador: «Y qué propiedades raíces tiene la hípica»

Bono: «17 hectáreas en Toledo y un apartamento de 75 m2 en Alicante. No le dé más vueltas. Vivo con Ana, tengo separación absoluta de bienes, y ella tiene su propia empresa de la que yo no formo parte…».

En esa entrevista Bono, que como he dicho, aparenta tener hechos de bolo, pero no lo es, omitió hablar de las propiedades de su mujer e hijos y de las empresas controladas por ellos, escudándose en el velo societario para no mentir, pues es cierto que el resto del patrimonio familiar, conocido hasta la fecha, está escriturado a nombre de sociedades, de los hijos o de la esposa.

También evitó explicar porqué había asegurado que tenía intención de comprar el apartamento de Alicante, cuando tal apartamento ya era de su propiedad. Tampoco explicó por qué las “fuentes cercanas” que informaron a El Mundo sobre la documentación que aquel aportó a la Fiscalía, hablaron de “un apartamento en Estepona”, cuando el Registro de la Propiedad acredita que son dos y no uno. Tampoco se le ocurrió advertir que su amigo Rafael Santamaría le había hecho, a él o a su familia, sustanciosos regalos para la decoración de sus casas y, por supuesto, no dio ningún dato sobre la naturaleza de la permuta o de los bienes permutados cuando su familia adquirió los dos áticos de Estepona.

Bono no mentía en esa entrevista a El Mundo porque, acogiéndose a la disolución formal de la sociedad conyugal de gananciales, a la personalidad jurídica de las empresas familiares y a la física de sus hijos, ciertamente lo que estaba escriturado a su nombre era lo que él decía, al margen de que pueda o no surgir algún que otro ático, finca, local, cortijo o garaje que no conste en los Registros por estar estipulada su compraventa en contrato privado y no en escritura pública.

No obstante, la estrategia del de Salobre la ha desbaratado Público. Mientras en Shanghai, Bono andaba con la agudeza de las avispas y los frutos, en Madrid se valoraba, prudentemente a la baja, el patrimonio de los Bono en mil millones de Pts. acumulado, en su mayor parte, entre 2004 y 2010; se confirmaba, por la propia “decoradora” que el amigo Rafael Santamaría había corrido con los gastos de la decoración de la casa de Salobre y de las habitaciones de la de Olías; y se hacía público que la familia Bono había cambiado a ese mismo Santamaría dos áticos de lujo en Estepona, por una vivienda en una zona media de Madrid, con una antigüedad de 25 años y, además, con inquilino incluido.

Hoy, otra vez, “fuentes cercanas al entorno de Bono” –que no el propio Bonohan recurrido a El Mundo para dar respuesta a lo que ya empieza a no necesitar ninguna explicación más. Según este diario, dichas “fuentes”, aseguran que “el presidente del Congreso nunca ha ordenado ni facilitado adjudicaciones a Reyal-Urbis”. “Sí admite el entorno de Bono varios de los obsequios que le hizo Santamaría, pero, según la versión de estas fuentes, siempre respondieron exclusivamente a la amistad que les une y, en ningún caso a cambio de contratos con la Junta de Castilla-La Mancha”. “Reconocen que el constructor pagó la decoración de la habitación de la hija de Bono en su casa en Olías del Rey (Toledo), pero señalan que lo hizo porque la esposa de Santamaría es la madrina de la niña”.

Continúa “el entorno de Bono” por boca de El Mundo, diciendo que “igualmente, el entorno del presidente del Congreso admite que Santamaría le envió mobiliario para decorar la casa de Bono en Salobre, pero asegura que los muebles nunca llegaron a utilizarse. A Bono le gustaron, pero a su mujer, Ana Rodríguez, no, así que los devolvieron”

No es esto todo. El campanazo llega con las explicaciones que “el entorno de Bono” da sobre la permuta de los áticos de Estepona, que ya se admite que son dos y no uno: “En cuanto a la permuta de un piso en Madrid por dos áticos en Estepona que supuestamente valían casi el doble, las fuentes consultadas aseguran que lo adquirido en la localidad malagueña tienen un valor mucho menor, porque la mayoría de las viviendas de la promoción fueron vendidas finalmente a precios irrisorios”.

Admito que esta última simpleza del “entorno de Bono” supone una explicación contundente, definitiva y que cierra todas las dudas que puedan existir sobre los motivos por los que REYAL-URBIS se encuentra en estos momentos intervenida de facto por los bancos acreedores, tras renegociar a la desesperada una deuda de más de 4.580 Millones de Euros, para entendernos, bastante más de setecientos mil millones de Pesetas, algo demasiado próximo al millón de millones.

No obstante, vamos prosperando. Ya parece que “el entorno de Bono” no pone en duda que Rafael Santamaría mantiene con el ex presidente de Castilla-La Mancha una estrechísima amistad; que Bono y su familia reciben generosas dádivas de ese Santamaría; que sí eran dos y no uno, los áticos permutados en Estepona; y que tras esa permuta, que según documentación registral es de duros por pesetas, no hay nada sospechoso porque los apartamentos de “Las Náyades” acabaron sufriendo posteriormente el fiasco del gremio inmobiliario.

Me temo que el atento lector, a estas alturas, estará pensando que “el entorno de Bono”, no solamente tiene hechos de bolo, sino que lo es y que por tales nos toma a los demás.

domingo, 2 de mayo de 2010

Diario Público: Los Bono acumulan un patrimonio inmobiliario de mil millones de pesetas

El diario Público ha salido hoy con un excelente y quirúrgico artículo sobre el patrimonio de la familia Bono. Según se deduce de esa información, José Bono y su familia inmediata acumulan bienes inmuebles valorados en no menos de 6.000.000 de €, unos mil millones de Pts.

El artículo no entra en polémicas sobre la valoración de lo descubierto hasta ahora, es más, no sólo lo calcula a la baja, sino que incluso acepta que la vivienda de la C/ San Justo de Madrid, cercana al Palacio Real, haya valido 450.000 €, como ha declarado Bono, si bien advierte lo evidente: “salvo que el inmueble esté destrozado, es imposible comprar en esa zona a dicho precio. Según el portal inmobiliario Idealista, el metro cuadrado en el centro de Madrid cuesta 4.090 €”, lo que teniendo en cuenta que esa vivienda tiene 160 m2 de cabida, arrojaría un más que prudente predio de 662.580 €.

Pero la importancia de la información aparecida hoy en Público no radica en esto, que ya había sido desvelado en gran parte por La Gaceta, sino en los datos que el diario destapa sobre nuevos inmuebles descubiertos en manos de las hijas mayores de Bono, Ana y Amelia; y sobre la permuta con REYAL-URBIS que permitió a la mercantil AHORROS FAMILIARES SAJA, administrada por Ana Rodríguez Mosquera, la esposa de Bono, hacerse con la propiedad de dos áticos de lujo en Estepona.

Amelia Bono Rodríguez escrituró en 2005 a su nombre una vivienda de “130 m2 más azotea de uso propio de 34 m2 y dos plazas de garaje” en la lujosa urbanización Montepardo de Madrid. Cuando la hija de Bono registró esa propiedad tenía 24 años. Al año siguiente, su hermana Ana, también escrituró al suyo otro piso en Madrid y en 2009 esta misma Ana Bono liquidó acciones de la mercantil SAJA y a cambio recibió una nueva vivienda, contigua a la anterior, más plaza de garaje, que la empresa SAJA valoró en 171.399 € (28.517.879 Pts).

En definitiva y según toda la información publicada hasta el momento, la acumulación patrimonial de los Bono se aceleró a partir del año 2000 disparándose exponencialmente, ya sin recato, a partir del año 2004, cuando Bono abandonó la presidencia de Castilla-La Mancha para ocupar el ministerio de Defensa.

Pero, como he dicho, el dato más inquietante de los aparecidos hoy, y de consecuencias jurídicas y personales para los Bono difíciles de predecir, es el de la permuta realizada con REYAL-URBIS, propiedad del amigo de la familia, Rafael Santamaría.

Público titula el epígrafe sobre este hecho como “sorprendente operación”. Es cierto, la operación es tan sorprendente como sospechosa:

“La operación inmobiliaria más inusual realizada por los Bono se cerró en julio de 2006. ese mes, la promotora Reyal, de Rafael Santamaría, un empresario muy ligado a Castilla-La Mancha y amigo personal de Bono, y la sociedad AHORROS FAMILIARES SAJA acordaron una permuta inmobiliaria. De acuerdo con los datos de la escritura, a la que ha tenido acceso Público, Saja recibió dos áticos de lujo de nueva construcción en el municipio costero de Estepona (Málaga), cuya superficie techada suma 267 m2 y que Reyal valoró en 925.000 €. A cambio, la sociedad patrimonial de la familia Bono entregó a Reyal un piso de 136 m2 localizado en la madrileña colonia de Mirasierra y por el que el matrimonio Bono había pagado 35.000 € en 1982.

El piso de Mirasierra, una zona de clase media alta en el norte de la capital madrileña, tiene plaza de garaje. Los áticos de Estepona, levantados en la urbanización Las Náyades, a 150 m de la playa, dan a sus propietarios el derecho al uso y disfrute exclusivo de los siguientes bienes y equipamientos: dos plazas de garaje de 26 y 28 m2; dos azoteas solarium de 32 y 146 m2; y otras tres terrazas e 20, 71 y 2,6 m2. Entre los elementos comunes de la urbanización figuran piscinas, club social y gimnasio con sauna.

A efectos de la permuta, y sin tener en cuenta el garaje, el piso de Mirasierra se valoró en 6.343 €/m2 . El precio medio del metro cuadrado en Mirasierra, en el segundo trimestre de 2006, era de 4.131 €/m2, según la tasadora Tasamadrid.

La permuta está rodeada de incógnitas. Las promotoras difícilmente acuden a esa fórmula, sobre todo en época de boom inmobiliario. Además, no estaba aquí en juego el cambio de unos terrenos por otros, sino el de dos áticos de nueva construcción por un piso de segunda mano, con 25 años de antigüedad y situado en un bloque de viviendas” que además tenía un contrato de arrendamiento, el cual aún sigue en vigor.

La permuta, sin duda, es inverosímil y sospechosa, no sólo porque Estepona, en el 2006 estuviera gobernada por el detenido y amigo personal de Bono, Antonio Barrientos, que ya sabemos que daba un trato excepcional a Ana Rodríguez Mosquera, cargando –el Ayuntamiento o Valle Romano, una de las sociedades del “malayo” Javier Arteche Tarascóncon las clases de golf que ésta recibía en la ciudad malagueña; sino porque el insólito intercambio –ruinoso para REYAL-URBIS, si en el negocio jurídico no hay estipulaciones secretas– se celebra con una mercantil propiedad de la Familia de José Bono, que no sólo es el ex presidente de la región en el que la constructora de Santamaría tiene intereses multimillonarios, sino que sigue presidiendo el partido Socialista en Castilla-La Mancha, es decir, que en modo alguno carece de poder e influencia en el palacio de Fuensalida, sede del gobierno manchego.

Pero, hablando de los amigos de Bono. Hoy se ha conocido la noticia de la imputación de Javier Arteche Tarascón, de Luis Portillo y de los hijos del difunto Jesús Gil, a causa de una operación de compra de créditos del Ayuntamiento de Marbella en la que, según la Agencia Tributaria, se habrían blanqueado más de 6.000.000 de €.

No hay que recordar que en la maniobra de abordaje lanzada por Luis Portillo sobre INMOBILIARIA COLONIAL, luego conducida por éste y sus hombres a la quiebra, tuvo un papel fundamental el constructor toledano –que no conquense– Aurelio González Villarejo, también amigo personal de Bono y Barreda y constructor de la urbanización El Vergel de Bargas, en la que recientemente el hijo jinete de Bono ha adquirido uno de los chalets que el propio González Villarejo anuncia al precio de 300.000 €.

Sobre esta noticia, una vez más, es imprescindible leer con atención los siguientes artículos publicados por Ciudadanos de Espartinas:

Malaya, Rossell, Portillo, Arteche y el Armario de la Trama Vasca

Los tentáculos de la Trama Vasca (I)

Los tentáculos de la Trama Vasca (II)

La nephila vasca (I)